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Eclesiología y evolución de las Pequeñas Comunidades Cristianas

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  Las pequeñas comunidades cristianas: Semillas de vida, fraternidad y esperanza 1. Inspiración bíblica: La belleza sencillez de los comienzos – Hechos 2,42-47 “Perseveraban en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la comunión fraterna, en partir el pan y en las oraciones. El temor se apoderó de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y signos. Todos los creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común; vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. Día tras día se reunían en el templo, y en las casas partían el pan y compartían la comida con alegría y sencillez de corazón. Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. Y cada día el Señor agregaba a su comunidad a los que se iban salvando.” (Hechos 2,42-47) Los primeros cristianos “perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en el partimiento del pan y en las oraciones”.   Compartían bienes, acudían juntos al Templo y celebraban ...

Peregrinos de la Esperanza

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Creciendo en la Esperanza Cristiana La Pastoral de Pequeñas Comunidades Cristianas de la Parroquia Nuestra Señora de la Salud Las pequeñas comunidades cristianas son un regalo del Espíritu Santo para la Iglesia, especialmente en tiempos del Jubileo de la Esperanza. Estas comunidades, en constante proceso de formación, son espacios privilegiados donde los fieles aprenden a vivir y profundizar en la esperanza cristiana, tal como nos enseña el Catecismo de la Iglesia Católica (cf. CIC 1817-1821). La esperanza, virtud teologal que nos sostiene en la confianza de las promesas de Dios, se alimenta en la oración, la escucha de la Palabra y la vida fraterna. En las pequeñas comunidades, los miembros no solo estudian la fe, sino que la ponen en práctica a través de obras concretas de caridad y justicia, reflejando así el amor de Cristo en el mundo. Este caminar juntos, guiados por el Magisterio de la Iglesia, fortalece la...

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  Trabajar por amor a Dios y amor al projimo es la meta de la pastoral. En el seno de la Iglesia, la pequeña comunidad es un faro de luz que ilumina el camino hacia fraternidad. Unidos por la fe, nos reunimos para estudiar la Palabra de Dios, que nos guía y transforma a la luz del Magisterio y la Sagrada Tradicion. La Biblia, fuente inagotable de sabiduría, nos enseña a vivir en amor, justicia y misericordia, y en nuestras reuniones, cada versículo se convierte en semilla que germina en nuestros corazones, fortaleciendo nuestra relación con Cristo y con los hermanos. En estas pequeñas comunidades, florecen las relaciones de fraternidad y hermandad cristiana. Somos una familia en Cristo, donde cada miembro es valorado y amado. Compartimos nuestras alegrías y penas, apoyándonos mutuamente en los momentos de dificultad y celebrando juntos las bendiciones recibidas. Esta comunión nos permite experimentar el amor de Dios de manera tangible, a través del cariño y la solidaridad de nuestr...